dilluns, 15 de setembre de 2008

La autovía de Puçol se estrechará de tres a dos carriles por sentido en la entrada de Valencia


Fomento adjudica las obras hasta el Carraixet mientras sigue sin fecha el tramo hasta la Politécnic.

La autovía de Puçol pasará de dos a tres carriles por cada sentido entre el término municipal de dicha localidad y el barranco del Carraixet. El Ministerio de Fomento anunció ayer la adjudicación de la obra, con un coste de 23,8 millones de euros y que hará la empresa Sedesa. El tramo de 15 kilómetros terminará en un "cuello de botella" antes de llegar a Valencia, donde todavía habrá dos carriles por sentido.

Y es que la segunda fase de esta infraestructura, prometida por el Gobierno con motivo de la última Copa América, lleva todavía más retraso. Como publicó LAS PROVINCIAS, a mediados de agosto se adjudicó el encargo del proyecto por 318.000 euros para un tramo de 4,5 kilómetros, entre el barranco y el acceso por la avenida Cataluña.

El comunicado de Fomento no precisa el plazo de ejecución de la obra, lo que todavía añade más incógnitas a la entrada en servicio de la nueva calzada. Eso sí, en lugar de hablar de un acceso a la ciudad se pone el acento en que esta inversión servirá para el puerto, en concreto para el enlace con el acceso norte.

Este último proyecto es competencia de la Conselleria de Infraestructuras, que todavía no ha empezado ni siquiera el movimiento de tierras. Un portavoz de dicho departamento comentó a este periódico que siguen pendientes de algunas expropiaciones de terreno en el municipio de Alboraya.

Así las cosas, tal y como se plantea la ampliación de la V-21 tendrá escasa utilidad a medio plazo. El "cuello de botella" que habrá en el barranco del Carraixet sustituirá al que ahora padecen miles de conductores en la avenida Cataluña, donde sigue también sin fecha conocida la finalización completa de las obras.

La ampliación de la calzada afectará a términos municipales de Puçol, El Puig, La Pobla de Farnals, Massamagrell, Massalfassar, Albuixech, Albalat dels Sorells, Foios, Meliana y Alboraia, además de la propia Valencia.

Según el comunicado, las obras previstas "resuelven de forma segura la confluencia en las transiciones de tramos con distinto número de carriles, compatibilizando el trazado con el del acceso norte al puerto".

El caso es que la Generalitat ya da por hecho que abrirá antes este acceso en superficie que el propio túnel, que todavía no ha pasado los últimos trámites administrativos. La previsión es que se convierta en una especie de alternativa a la propia V-21 para los conductores que se dirijan a la parte del Marítimo, al llegar al bulevar Serrería.

Además de la ampliación de la calzada, Fomento remodelará cuatro enlaces a las poblaciones de Puçol, El Puig, La Pobla de Farnals y Alboraia. Sobre el tramo que falta, desde el Carraixet hasta las inmediaciones de la Politécnica, el diseño será similar con ampliaciones de la calzada que aprovecharán los arcenes en la mediana.

Sobre el acceso norte, cuando se resuelvan las últimas expropiaciones, además de la calzada en superficie también se ha adjudicado un puente que salvará las vías de la línea ferroviaria de alta velocidad Valencia-Castellón

La ampliación de la V-21 formó parte de la lista de mil millones de euros que sumaba la inversión del Gobierno para la Copa América. Al final, lo único que ya está acabado es la reforma integral del parador nacional de El Saler.

Al margen de esta obra, sigue pendiente el soterramiento del ferrocarril entre el Grao y La Punta, así como un nuevo puente sobre la V-30 que sirva de alternativa al de Xirivella. También aparece en el listado la modificación del planeamiento del Parque Central, por unos 107 millones de euros, con el propósito de no construir varias torres de 25 plantas en primera línea del gran pulmón verde previsto para el centro de la ciudad.

La intensidad media diaria del acceso a Valencia por la V-21 ronda los 90.000 vehículos diarios. Durante la jornada de ayer, fue el único lugar donde se registró circulación densa, sin llegar a la congestión. Así lo explicaron a este periódico fuentes de la Sala de Control de Tráfico, al hacer balance de la vuelta a la "normalidad" de la ciudad tras las vacaciones de agosto.

El acceso a Valencia por la V-21 se completará con un nueva ronda que acordaron Ayuntamiento y Generalitat y que atraviesa la huerta de Vera. La avenida de los Naranjos se ha convertido en una vía urbana, rodeada por completo de los campus de los Naranjos y de la Politécnica, por lo que está muy lejos de la intención inicial de un bulevar que sirva para rodear buena parte de la ciudad en apenas unos minutos.

Esa nueva ronda atravesará la huerta de Vera y conectará con la V-21 y el nuevo sector residencial previsto con la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Se formará así la "última frontera" de la ciudad con su parte norte, donde se producirá a medio plazo una conurbación con Alboraya.

Así ocurre ya entre el barrio de la Malvarrosa y la zona de la Patacona. Sólo las vías del tren han impedido la conexión real entre el Marítimo y Vera, al no prolongarse en su día el túnel de Renfe de Serrería.

El nuevo bulevar también servirá para comunicar la ampliación de la V-21 con el campus de la Politécnica. En esta zona es donde se han producido los mayores atascos en horas punta, al no poder soportar la rotonda provisional la enorme intensidad de tráfico durante el curso universitario.

Font:http://www.lasprovincias.es/valencia/20080902/valencia/autovia-pucol-estrechara-tres-20080902.html